|
Disco: Kiruba
Grupo: Kiruba
¡Y salió el disco más promocionado en la historia música
ecuatoriana! Porque, siendo justos, ninguna banda, grupo, dúo o cantante
ha recibido tanta promoción como las Kiruba, que son las ganadoras de la
versión ecuatoriana de Popstars y que, quizás como arma de doble filo,
están en el ojo del huracán: ¿estarán a la altura de las expectativas
creadas por la televisión, o se diluirán con el tiempo y terminarán en
el baúl de cachivaches?
Esto se responderá con el paso de los meses. Pero, hasta entonces, hay
que echarle un repaso a su primera carta de presentación, que cuenta con
10 cortes parejos, de puro pop estilo Fey (el de la primera etapa) o
Kabah, con arreglos digeribles, a ratos discotequeros, buenos juegos
vocales y letras pegajosas, orientadas a ser hits de radio e impactar en
los corazones de los más jovencitos. El producto es impecable, limpio y,
sin ser innovador, sí refleja que es posible adaptar buenas ideas del
exterior y ofrecer al público una placa que está a la altura de
cualquier país del mundo.
¿O acaso “Quisiera”, “Cómo extraño tu luz” o “Eres”
tienen algo que envidiar a otros grupos?
Pero hay algo más: se nota el deseo de las Kiruba de salirse cuanto
antes del incómodo arnés del pop que la franquicia ha escogido. Y esto
va más allá de las zampoñas de “Dame” o el popurrí de “El
Aguacate-Pasional-Vasija de Barro”. Tiene que ver con el futuro y con
algo que se llama “propuesta”. La misma Diana, la “under” del
grupo, lo dijo: a veces ella sentía que no lograba identificarse del todo
con la parte cursi de las letras. Esa vocación se refleja en Camina,
canción escrita por ellas y que, como extraña coincidencia, es el mejor
tema de todo el disco, el que abre esperanzas para ver a un Kiruba que
asumira con responsabilidad artística y honestidad interior su carrera.
Finalmente, ¿dijimos Fey y Kabah? Sí, porque ambos reflejan las dos
caras del pop hábilmente promocionado pero de resultados dispares:
mientras la mexicana se ha derrumbado en imagen (pasó de niña buena a
mujer fatal) y canto (de aceptables canciones a tonadas lamentables), el
sexteto mexicano se ha consolidado como uno de los pocos grupos de su
estilo que, con fe en su trabajo, ha sobrevivido 10 años sin cambiar de
integrantes, algo que ni Timbiriche ni Menudo consiguieron.
Kiruba tiene un contrato de cinco años y la ayuda que nadie ha tenido jamás.
De ellas dependerá si son las Kabah del pop ecuatoriano.
|